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sep 14

Exploración en el ojo rojo

Inyección Ciliar

En el examen del ojo rojo, para una evaluación básica, puede que con una lámpara de hendidura, una linterna en caso de no contar, fluoresceina y oftalmoscopio, pueda ser suficiente para una buena revisión.

En primer lugar se inspeccionan los anejos oculares junto con la región orbitaria, comprobando la existencia de tumefacción, hemorragia, secreción, herida, así como el cierre palpebral.

Exploración de los fondos de saco conjuntivales, tanto inferior como superior, así como la conjuntiva tarsal.

En conjuntiva y esclera hay que valorar hemorragias, secreciones, cuerpos extraños o tumefacciones.

El enrojecimiento puede ser difuso o localizado, en el anillo alrededor de la córnea denominandose inyección ciliar, o profunda, esclerar. En casos de quemazón ocular, la aparición de una zona sin vasos indica isquemia.

A nivel corneal comporbaremos su transparencia, que sea avascular y sus sensibilidad mediante una torunda de algodón.

M;ediante tinción de fluoresceina se comprueba las irregularidades o existencia de cuerpos extraños en córnea.

Se debe intentar evaluar la profundidad de la cámara anterior, haciendo incidir la luz de la lámpara de hendidura de forma tangencial al plano del iris y de la pupila, si la cámara es estrecha, presenta un iris convexo del que la luz tangencial ilumina solo la mitad, quedando la otra en la sombra.

Los movimientos de los ojos deben ser conjuntos y simétricos, explorándose en las cuatro posiciones cardinales de la mirada así como en las oblicuas intermedias.

Se debe comprobar la forma de la pupila, tamaño, centralidad y reactividad a la luz, así como su reflejo. La prueba se puede realizar con una simple linterna evaluando la presencia de midriasis y miosis, tanto directa como consensual, así como de anisocoria.

En el ojo rojo se puede apreciar una alteración de la función visual periférica, con agudeza visual central. Normalmente en estos casos utilizaremos el método de confrontación bimanual, explorando cada ojo por separado a una distancia de un metro, presentando un dedo en los cuadrantes temporal y nasal.

Se medirá también la presión intraocular, por el riesgo de un glaucoma agudo que puede dar como síntoma el ojo rojo, en estos casos, en profesioales experimentados, el método digital es muy útil, comparando a través del párpado cerrado, con los dedos la consistencia del globo ocular. Evitar este método en heridas penetrantes del globo ocular.

Es util también es estos casos realizar una oftalmoscopía directa, que nos informará también de la transparencia intraocular, pudiendo determinar opacidades de los medios.

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