El ojo y la visión
Funciones del ojo
El ojo recibe los estímulos de los rayos de sol que provienen del entorno y los transforma en impulsos nerviosos.
El ojo recibe los estímulos de los rayos de sol que provienen del entorno y los transforma en impulsos nerviosos. Estos impulsos llegan hasta el área cerebral de la visión, donde se descodifican y se convierten en imágenes. La vista es uno de los cinco sentidos que nos permiten comprender el mundo que nos rodea y podernos desarrollar en él.
Estructura del ojo
El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos.
El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos. La visión binocular, con la participación de ambos ojos, permite apreciar las imágenes en tres dimensiones. El globo ocular mide unos 25 mm de diámetro y se mantiene en su posición gracias a los músculos oculares.

La capa exterior se llama esclerótica, es espesa, resistente y de color blanco. Recubre la coroides, que contiene abundantes vasos sanguíneos. La capa interna se llama retina, y en esta capa es donde se encuentran las células sensibles a la luz, los bastones y los conos. La parte anterior al globo ocular está cubierta por la córnea, una membrana transparente y frágil que no tiene vasos sanguíneos. La conjuntiva rodea la córnea. Detrás de la córnea se encuentra la cámara anterior, limitada por el iris y la pupila. Detrás de la pupila se encuentra el cristalino, el cuerpo ciliar y la cámara posterior. Las dos cámaras están llenas de un líquido, el humor acuoso que por un lado mantiene la tensión del interior del ojo y, por otro lado, humedece el cristalino y garantiza su nutrición. El iris controla la dilatación y contracción de la pupila como un diafragma.
El color del iris depende de la transparencia del estoma y de la cantidad de pigmento que contiene. Cuando el pigmento es escaso, los ojos son azules, y cuando hay una cantidad mayor se aprecian matices verdes o castaños. El pigmento se forma durante los primeros meses de vida, de tal manera que los bebés tienen los ojos de un color azul grisáceo. El color definitivo se establece a los dos o tres meses de vida. Si no hay pigmentación, los ojos parecen rojos: es el caso de los albinos.
El cristalino, situado justo detrás de la pupila, se sostiene por unas fibras conjuntivas muy finas que a la vez están pegadas al músculo constrictor del cuerpo ciliar. Es blando y elástico en los niños, pero con el paso de los años, se endurece. El cristalino aumenta de tamaño durante tota la vida: en una persona de 70 años es casi tres veces mayor que en un bebé. Detrás del cristalino se encuentra el cuerpo vítreo, una masa gelatinosa y transparente que ocupa la mayor parte del interior del ojo.
La retina, sensible a los impulsos luminosos, está conectada con las fibras del nervio óptico que se prolonga hacia el cerebro. La zona que rodea el nervio óptico es la papila óptica, una zona que no tiene células sensoriales y constituye el llamado punto ciego. Sobre la retina, hay una depresión: la mácula lútea o amarilla, que es la zona con mayor agudeza visual.
Funcionamiento del ojo
El ojo se puede comparar con una cámara fotográfica.
El ojo se puede comparar con una cámara fotográfica.
Retina
En la retina están las células visuales, y se puede comparar a una película fotosensible. La luz, es decir, la imagen que vemos, se transforma allí en impulsos eléctricos que el nervio óptico transmite al cerebro. Los nervios ópticos de ambos ojos se cruzan entre ellos antes de entrar en el encéfalo, de manera que forman el quiasma óptico. Después se prolongan por las vías visuales hacia la zona media del cerebro, atraviesan el tejido del cerebro, y llegan a los centros visuales de los lóbulos occipitales. Se desconoce con exactitud lo que pasa después, pero los impulsos eléctricos se transforman en imágenes. La imagen llega invertida a la retina, pero el cerebro la rectifica y la podemos percibir en su posición original.
Conos y Bastones
Las células sensoriales de la retina reaccionan a la luz y a los colores de manera diferente. Los bastones se activan con la oscuridad, y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y diferentes grises. En cambio, los conos funcionan de día y en ambientes iluminados, y hacen posible la visión en los colores. En realidad hay tres tipos de conos, adaptados a cada uno de los tres colores primarios. El pigmento de los conos es una sustancia coloreada de retinol. Los conos están concentrados en el centro de la retina mientras que la frecuencia de bastones aumenta a medida que nos alejamos de la mácula lútea hacia la periferia. Cada cono está conectado individualmente con el centro visual del cerebro, lo que en la práctica permite distinguir a una distancia de 10 metros dos puntos luminosos separados por un solo milímetro.
Examen del ojo
Para explorar la agudeza visual, el paciente debe leer varias filas de letras de tamaño decreciente.
Para explorar la agudeza visual, el paciente debe leer varias filas de letras de tamaño decreciente.
Si la visión es normal, se pueden leer todas las filas. En caso contrario, se considera que la visión es defectuosa y hay que llevar gafas o lentes de contacto.
Para conseguir la mejor visión se pueden utilizar cristales de diferente tipo: cóncavos o convexos. Los cristales cóncavos corrigen la miopía y los convexos se utilizan para la presbicia y la hipermetropía. Para examinar la visión cromática o visión de colores, el médico presenta al paciente diferentes láminas con un dibujo de un color sobre un fondo de otro color. Si se distinguen con normalidad todos los colores, se pueden percibir los dibujos que hay sobre el fondo de color. La acromatopsia total impide distinguir cualquier color: la visión es exclusivamente en blanco y negro. Es menos frecuente la acromatopsia parcial como pasa con el daltonismo.
Para explorar el interior del ojo, el médico utiliza una linterna. Puede descubrir enfermedades oculares instalando en el ojo una sustancia que dilata las pupilas y permite ver, por ejemplo, si el cristalino es opaco. De esta manera, el médico también puede descubrir un posible desprendimiento de retina o detectar signos de hipertensión arterial, de trombosis o diabetes.
Defectos en la visión de los colores
El daltonismo consiste en la dificultad de distinguir el rojo del verde, aunque en algunos casos también es difícil distinguir el resto de colores.
Daltonismo
El daltonismo consiste en la dificultad de distinguir el rojo del verde, aunque en algunos casos también es difícil distinguir el resto de colores. El daltonismo es mucho más frecuente en el hombre que en la mujer, puede ser hereditario. No suele causar otros trastornos, aunque puede ser un problema en algunas profesiones que necesiten una correcta visión de los colores que a veces aparecen en la retina.
Principales enfermedades de los ojos
Conjuntivitis, cataratas, glaucoma, traumatismos, queratitis actínica...
Conjuntivitis
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, que se irrita y adquiere un color rojizo en vez del blanco habitual. Se tiene picores en el ojo y la sensación de que se ha metido polvo dentro del ojo. También puede producirse pus. Puesto que las secreciones coagulan durante la noche, por la mañana resulta difícil abrir los párpados. La conjuntivitis es una enfermedad infecciosa o alérgica muy corriente.
Catarata
La catarata corresponde a una opacificación del cristalino y es una enfermedad bastante frecuente en las personas mayores. Debido a que el cristalino se vuelve opaco progresivamente se pierde visión. Muchas veces se desconoce la causa de la enfermedad pero puede aparecer en casos de diabetes o después de una infección o trauma.
Glaucoma
El glaucoma es una afección caracterizada por una acumulación de líquido en el interior del ojo. Dentro del ojo hay una producción constante de humor acuoso, pero este líquido se evacua con la misma producción. Si el canal por donde se drena el humor acuoso se obstruye, el líquido no se elimina y la presión intraocular aumenta en exceso. El glaucoma es una afección grave que si no se cura a tiempo, puede comportar la pérdida de visión. Hay muchos medicamentos contraindicados cuando se padece glaucoma. El incumplimiento de esta regla puede provocar ceguera.
Traumatismos
Cualquier herida o contusión del ojo puede alterar la visión o causar una ceguera. En principio el ojo está bien protegido dentro de la órbita ósea pero un golpe directo, un proyectil, los trozos del parabrisas o un producto irritante pueden afectarlo.
Queratitis Actínica
El ojo es muy sensible a los rayos ultravioleta, ya sean de origen natural (reflejo del sol en la nieve, el agua o la arena) o artificial (soldaduras eléctricas, aparatos de esterilización, rayos uva). Una exposición excesiva produce una inflamación muy dolorosa conocida con el nombre de Oftalmia. La única prevención consiste en llevar gafas de sol tratadas con un filtro capaz de detener los rayos ultravioleta y no unos simples cristales oscuros.











